Capítulo 7 - Una salida muy afortunada
-Adiós Virginia - Dijo guiñándome un ojo
Y me fui...
Cuando bajé por el ascensor y se abrió la puerta, en lo primero que me fijé fue en las caras y rostros de mis amigos. La verdad es que no estaban muy contentos...
Me dirigí a la cancela del portal, la abrí y les solté un "Hola" avergonzada por mi impuntualidad a la hora de salir, mientras ellos me seguían con la mirada. Ellos al ver mi cara avergonzada se rieron conmigo y dijeron que no pasaba nada, que esta vez, aunque fueran más de las once y media, me lo perdonaban, y así fue.
Al final habían venido unas cinco personas contando conmigo. Dos amigas mías con sus respectivos novios y yo, más sola que la uva. Eso aunque no se me notara en la cara, en el fondo me entristecía. Mi corazón sabía que estaba sola y yo me daba cuenta. Yo quería a un hombre educado, honesto, que se preocupara por mí, que supiera decirme las cosas a la cara, y sobretodo, que me quisiera para toda la vida. Porque no me gustaban para nada los rollos de un año. Esa etapa ya la pasé, y sabía perfectamente que había madurado. Había madurado y ya sabía que estaba lista para cualquier relación duradera.
Comenzamos a caminar por la acera derecha de mi calle y mientras íbamos hablando sobre nuestras cosas...Los hombres atrás hablando sobre el trabajo, política y fútbol, y nosotras tres charlábamos sobre nuestros amores y sobre mi paso en Operación Triunfo.
Antes de llegar al centro, pues mis pisos estaban en las afueras, decidimos que íbamos a ir a comer a mi "Pub" preferido. Porque como habían organizado esta salida por la noche para verme, decidieron ir al sitio que a mí me gustaba y yo elegí ese. Era el que más me gustaba por su sencillez, elegancia y estilo. Era un Pub donde se hacían actuaciones, tocaban y ponían canciones de estilos como el jazz, el blues, o el soul. Me encantaba escuchar esos estilos y recordar cuando yo iba a Casagrande a cantar.
Recorrimos algunas calles más, y llegamos a nuestro destino. Tuvimos suerte que hubiera justo una mesa en frente del escenario y no dudamos en sentarnos. No había mucha gente, pero ya se notaba el ambiente de un sábado por la noche. Uno de los que iban con nosotros, la pareja de una de mis amigas fue a la barra a pedir las bebidas. Yo me pedí mi coca-cola y nos sentamos para observar las actuaciones de esta noche...
-Bueno ahora con todos ustedes, una de nuestras bandas más apreciadas en este Pub -Dijo un hombre por el micrófono.
-¡The house of blues! - Dijo señalando con la mano extendida para que la banda entrara.
¡Vaya! ¡Que suerte tenía! Hoy íbamos a mi Pub preferido y justo tocaba la banda que mas me gustaba...- Sonreí como nunca y tuve que aplaudir por no contener mi emoción al verlos.
-Gracias a todos, es un placer estar con vosotros una vez más en este Pub, la primera canción que vamos a tocar es una versión de "Goodnight Moon". Espero que os guste y que disfrutéis como nosotros aquí hoy. Y de repente, se apagaron las luces del escenario dejando solos las más oscuras y de colores fríos.
Cuando se apagaron las luces, mi amigo ya trajo las bebidas, di un sorbo a mi coca-cola, la dejé, y me dejé llevar por la música...
Mientras me dejaba llevar, observaba a cada miembro de la banda...Unos más guapos que otros, claro. Pero lo que resaltaba no era su exterior sino su aportación a la música, sus emociones y el sentimiento que le ponían a la música y más concretamente a la canción. Para mí, ningún grupo de este Pub transmitía también como ellos. Ellos eran diferentes y especiales y te hacían transportarte a otro mundo lleno de sensaciones que nunca habías vivido. La verdad es que era una banda musical para aplaudir y admirar.
Y eso hice, los aplaudí hasta la saciedad porque no podía contenerme como antes. Hasta les silbé y todo...
-¡Mira Virginia que contesta está! - Dijo Sheila a Cristina al verme tan alegre.
-Y me puse roja como un tomate, pero seguí aplaudiendo... - Menos mal que las demás personas incluso mis amigos también lo seguían haciendo.
-Bueno, gracias por esos aplausos tan efusivos - Dijo refiriéndose al público mientras el guitarrista me guiñaba un ojo...
-Pero necesitamos a alguien que sepa cantar o que se anime a hacerlo y cantar estos estilos por diversión y para animar esto... ¿Algún voluntario? - Dijo de nuevo el guitarrista.
Vaya...Hoy era mi día de suerte definitivamente, pero no podía hacerlo. Me moriría de la vergüenza, y me arrepentiría...Asi que no levanté la mano, y bebí coca-cola rápidamente para que saliera otra persona.
Pero mis amigos me levantaron la otra mano libre, y rápidamente dejé el vaso de la coca-cola.
-No por favor, no me hagáis esto...- Les dije mirándoles a los ojos...Y roja como un tomate.
-¡Venga ella se apunta! - Dijeron los hombres guiñándome un ojo, mientras mis amigas decían ¡"ella, ella"!
-Todo el público me miró y se oyeron murmullos al ver que era yo, Virginia Maestro, la ganadora de Ot6, pero eso me era indiferente, lo que no me era indiferente es que mis amigos me estuvieran haciendo esto.
A todo esto, el guitarrista dijo que me enfocaran, también me guiñó un ojo y hizo una seña con la mano para que subiera al escenario.
Al final, tuve que aceptar. Con todo el pavor, miedo y con la cara llena de vergüenza subí y me pusieron el pié de micro...
Yo solo veía a mis amigos por culpa de la luz cegadora, pero me daba igual. Lo importante era cantar y no hacer el ridículo. Mientras tanto, el guitarrista me dio las gracias por haber subido y me dijo que la canción que iban a versionar y esta vez era "Oh Darling!" de los Beatles. Yo acepté rotundamente como era de entender, y coloqué en buena posición el pié de micro...
Y comenzó la canción...



