Capítulo 4 - Un día raro
-¿Si, quien es? - Pregunté
-Ehhh...hola..tengo una cosa para ti -. Dijo el hombre...
Extrañada. Así me quedé. ¿Una cosa para mi? ¿Que cosa? Y, lo más importante de todo...¿Lo conocería? La verdad es que me quedé perpleja sin saber que hacer. Porque... ¿Y si descubrían donde vivía? No tenía tiempo, tenía que decidirme y arriesgarme. Abrí la puerta...
Primero me fijé en él. Quería ver si era una persona conocida o no. Y la verdad, no lo conocía, no me sonaba absolutamente de nada. En lo segundo en que me fijé fué en que no era mayor, podría tener perfectamente unos 26 o 27 años, tenía el pelo de color negro y los ojos tan azules como yo. Y por último, me fijé en que era un muchacho muy, muy pero que muy guapo. La verdad, me quedé tanto tiempo viéndolo que creo que se avergonzó y se puso colorado...
Y enseguida sacudí la cabeza para librarme de esos pensamientos y preguntarle que quería, pero él se adelantó:
-Bueno es que verás, cuando fuí al parque y me senté en uno de los bancos, vi un libro encima del banco y me entró curiosidad por verlo y vi que...
-¿Es de Paulo Coelho? - Le interrumpí entusiasmada
-Si, toma. ¿Es este, no? - Dijo entregándome el libro
-Sii! Es este! Muchísimas gracias de verdad, no sabes cuanto te lo agradezco, ahora mismo iba ir a buscarlo. Y me quedé observando el libro. Lo examiné, lo analicé pues me dió tanta alegría tenerlo de nuevo en mis manos! Lo abracé y lo apreté contra mi pecho, cerré los ojos y solté un ''Gracias''...
-Oye por...-. Y no pude terminar la frase, pues vi que ya se había marchado. ¡Se había ido! ¡Ni rastro de aquel chico!...Y volví a estar extrañada pues ni se había despedido, ni me había dicho su nombre para poder devolverle un favor, porque no todos los días sube un chico guapo a tu portal para darte un libro que te dejastes en el banco de un parque...
Me quedé un rato pensativa y no hacía más que hacerme preguntas...¿Quien era ese chico? ¿Cómo sabía donde vivía? ¿ Y por qué se habría molestado en traerme el libro?...Pero cuantas más preguntas me hacía, menos respuestas tenía...
Y me volví de nuevo al piso. Abrí y cerré la puerta cuidadosamente y me fuí a mi cuarto a dejar el libro en la mesita de noche que estaba al lado de la cama. Cuando llegué, dejé el libro y recordé donde lo había dejado por si acaso se me olvidaba otra vez. Además, me fijé en la foto que había detrás de donde lo había dejado.
Era una foto en la que nos encontrábamos mis padres, mis dos hermanas y yo. Me acordaba perfectamente donde y cuando nos hicimos la foto. Era el viaje a Paris que hicimos cuando yo acababa de cumplir los 20 años. Tantos buenos recuerdos que había pasado junto a mi familia y ahora me encontraba tan lejos de ella...
Suspiré profundamente, este recuerdo no me lo esperaba y no pude evitar que se me derramara una lágrima por la mejilla mientras observaba detenidamente la fotografía...Al momento me sequé las lagrimillas con los dedos y sonreí por esos buenos momentos...
Después del momento ''recuerdo'' me fui de mi cuarto al salón para coger otra vez el portátil y ver si tenía algun mensaje de alguien. Me senté tranquilamente y encendí el ordenador. Tardó unos minutos en encenderse por completo y poder ver así los mensajes...Y para mi sorpresa, tenía uno!
Corriendo y desesperada abrí el correo para abrirlo. Y vi que era de nada más y nada menos de los amigos de Risto! De los que me habló ayer por el correo!
Me hizo tanta ilusión poder empezar a contactar con ellos...abrí el mensaje, y decía:
"Hola Virginia. Somos The pinker Tones, los amigos de Risto Mejide (Seguro que ya te habrá hablado de nosotros) Te hemos enviado este mensaje para que nos pongas en una lista, todos los grupos y cantantes que más te gustan y con los que te sientes más identificada a la hora de cantar. Nos gustaría que para el jueves nos lo mandases para empezar con el proyecto.
Si quieres preguntarnos algo, ya sabes como contactar con nosotros.
Atentamente,
Mr. Manso y Mr. Furia.
Un abrazo!"




Comentarios sobre Capítulo 4 - Un día raro
Aun no pasa nada importante... ¬¬